Análisis de un Comportamiento y Mentalidad Guerrerista de los
Colombianos
Para nosotros como seres humanos
y como colombianos se hace común escuchar el término “Violencia”, y cada uno de
nosotros lo acepta como un problema ético en todos sus aspectos.
Pero que tiene de normal escuchar
en los noticieros cada día, las muertes, los atentados, masacres y toda clase
de conflicto, no tiene sentido seguir haciéndonos los locos con un tema tan
transcendental como lo es el conflicto.
Para comenzar a realizar el análisis
de esta mentalidad en los colombianos debemos entender primero un poco de
historia sobre la violencia en Colombia.
Todo comenzó en Colombia en el
siglo XX un siglo de enfrentamientos entre el Partido Liberal y el Partido
Conservador que sin haberse declarado una guerra civil, se caracterizó por ser
extremadamente violento, incluyendo asesinatos, agresiones, persecuciones,
destrucción de la propiedad privada y terrorismo por el alineamiento político.
Durante este periodo varios
personajes y grupos de ambos bandos enfrentados, como "Los
Chulavitas" originarios del departamento de Boyacá y los denominados
"Pájaros" del departamento del Valle del Cauca, se hicieron famosos
por sus acciones atroces.
El conflicto causó entre 200.000
y 300.000 muertos y la migración forzosa de más de dos millones de personas,
equivalente casi a una quinta parte de la población total de Colombia, que para
ese entonces alcanzaba los 11 millones de habitantes.
Al final del conflicto, por medio
de las amnistías, más de diez mil guerrilleros liberales dejaron las armas.1
Desde ese momento Colombia probó
que era verdaderamente violencia y que desde entonces se sumergió el país en
una guerra interminable. Para mi parecer la guerra se convirtió en un conjunto
de intereses políticos, económicos y sociales para unos pocos que se benefician
de las muertes, de los secuestros, de las masacres y de todo tipo de atrocidades
que se ven día a día en los medios de comunicación, que lo que hace es
incentivar aún más a la guerra y que cada uno de nosotros hemos también incentivado
al no hacer nada para mejorarlo.
Como colombianos se puede decir
que somos tildados de violentos por naturaleza, pero ¿será verdad lo que
afirman?, a mi parecer es una mentalidad que se ha venido reforzando desde
muchos años atrás, cuando comenzaron todas estas atrocidades a volverse
cotidianidad, ¿entonces la sociedad es la que nos hace ser personas de
pensamiento guerrerista?, en mi opinión cada uno de nosotros hace de sí mismo
lo que quiere hacer, y todos esos impulsos o mentalidad se ve reflejada en el
entorno en el que se está inmerso, y esos entornos comienzan por el hogar
mismo.
No callemos ante esta problemática,
no seamos cómplices de esta mentalidad, y comencemos a pensar como cambiar a un
país que lo único que conoce es la guerra.
En la actualidad se habla de paz a un país que ha
crecido en guerra y que no sabe hacer otra cosa que la guerra. Que les queda
entonces a los colombianos para empezar a reflexionar si lo único que
aprendieron fue a estar en conflicto cada día de sus vidas.
Lo que necesitamos para darle un giro a este país
es fomentar la educación desde el primer instante de razonamiento, LA EDUCACIÓN ES LA BASE PARA EL CAMBIO,
se debe educar desde el hogar, desde las aulas y desde el corazón y cultivar
siempre estos principios morales y éticos tan necesarios para el cambio. Creo que
también se debe educar desde el momento en que se nace se debemos empezar a
educar a nuestros hijos no de una manera radical, sino poco a poco irle
aportando, explicando y dándole el ejemplo para que de esta manera se provoque
en un futuro un cambio de mentalidad y dejemos de ser el país guerrerista que
dicen que somos.
3.
El Mundo de los Valores, Ética y
Educación, Adela Cortina
4.
Ética 4t ESO Profesora: Àngels Varó
Peral
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